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Mostrando entradas de 2018

Savoir d’où vient le vent: la furgoneta de Morante

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Hace relativamente poco, descubrí el punch retórico de las expresiones en francés. Imagínense, en Vic-Fezensac, durante Pentecostés, derramando medio vodka con limón a un gabacho. El fulano, visiblemente enrojecido por ira y no ebriedad, frunce el ceño y empieza a balbucear vocablos napoleónicos. Con total probabilidad, esté recordando cuatro generaciones atrás de tu árbol genealógico, pero, traduciéndolo, escuchas como si pronunciara un te quiero.
Algo así sucede con VOX y la fiesta de los toros. Resulta, de mayor conveniencia, oír loas, cariño y palabras bonitas, donde, realmente, la intuición da a entender la existencia de mera relación conveniente e interesada electoralmente. Abandonando, a un lado, propuestas políticas ajenas a tauromaquia, la formación de Santiago Abascal ha encontrado un target neopunk en los nuevos parias de la inquisición moralista del actual siglo, agresiva y coercitiva contra cualquier creencia o manifestación con connotación tradicional, llámese cristiani…

La inmortalidad del clasicismo

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"Clásico. Es decir, actual. Es decir, eterno"
Juan Ramón Jiménez

clásico, ca 
Del lat. classĭcus.
1. adj. Dicho de un período de tiempo: De mayor plenitud de una cultura, de una civilización, de una manifestación artística o cultural, etc.
2. adj. Dicho de un autor, de una obra, de un género, etc.: Que pertenece al período clásico. Apl. a un autor o a una obra, u. t. c. s. m. Esa película es un clásico del cine.
3. adj. Dicho de un autor o de una obra: Que se tiene por modelo digno de imitación en cualquier arte o ciencia. U. t. c. s. m.
[...] La riqueza de la lengua castellana, a través de la RAE, ofrece hasta diez acepciones relativas al vocablo "clásico". Llegando a la tercera, no creo necesario continuar: define, a la perfección, el recital otoñal de Diego Urdiales en Las Ventas. No sólo clasicismo. Majeza. Naturalidad. Temple. Belleza. Torería. Valor. Aplomo. Paciencia. Un sinfín de loas plenamente justificadas.
"¿Qué es torear?", cuestionó el gran crítico …

Una (r)evolución taurina

Monumental de Sevilla, el sueño frustrado de Gallito

Exégesis belmontista

Alejandro canta jondo y Madrid se parte la camisa

Recuerdo a Talavante cantando junto a Diego Carrasco y también en aquel festejo augustoemérito emitido por Televisión Española. Lo anterior se produjo en sentido literal, pero, si utilizamos el recurso metafórico en el orbe de muletas y astas, a nada malo puede referirse. Desconozco el palo: tangos, bulerías, tarantos, fandangos, granaínas, sevillanas, malagueñas... Optemos por bulerías, compás predilecto del matador pacense. Ahora tiene más facha que nunca de cantaor flamenco, con su pelito largo engominado hacia detrás. Mejor que cuando copiaba haircuts de su íntimo, Sergio Ramos.
Alejandro trae al aficionado por la calle de la amargura. De carácter abúlico, irregular y bastante asiduo a aquella mandanga de Paco Camino, su temporada estándar alterna verdaderos picos de gloria y tardes dignas de almohadillazos, merecedores de arrojo con alevosía y considerables kilómetros-hora. Pero, cuando lo hace, los astros se alinean, aumenta la tasa de natalidad y quienes se miran por la calle, …

There will be haters

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"Bohemio es aquel que da la vida por el arte [...] una caja de sorpresas; y así soy yo"
Morante de la Puebla


Fortes ft. (Juan) Magán

Al alba, deslumbran los primeros rayos de sol, directos hacia mi tez blanquecina. Menos mal que ideé entreabrir la ventana, pues anoche padecí calor infernal y el descarado robo a Saúl Jiménez Fortes sólo acrencentó la temperatura. Aún retumban ecos de abucheos venteños por Calle Sierpes: fíjense si han llegado lejos. Qué revolución de decibelios. Mi anciana vecina, Josefina, sabedora de mi afición a capotes, muletas y pitones, me preguntó por una almohadilla bien acolchada, de color marrón oscuro. De esas que venden, por las bocanas de acceso, a tres euros. Algún malnacido, espoleado por tanta injusticia poética, la habrá arrojado desde el tendido donde se ubica el palco presidencial, con ínfulas de impacto al rostro del mandamás. Claramente, falló en sus intenciones. Como cuando Ramos mandó, contra el Bayern Múnich, el balón a la estratosfera.

El gallismo de Morante

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Para gran cuantía de críticos, periodistas y revisteros, la influencia gallista en la tauromaquia (fuera y dentro de la arena) de José Antonio Morante pasa desapercibida. De puntillas. No resulta extraño, pues gran parte del journalisme taurino, ignora la historia estético-técnica del toreo a pie o, en cambio, asume sesgados postulados oficialistas, supervivientes a lo largo de décadas. En esta entrevista, Javier Hurtado habla de "joselitismo" (?), término inapropiado y más cercano, por proximidad nominal y temporal, a José Miguel Arroyo Delgado (n. 1969). Tal vez, peque de exquisito, pero, a las cosas, por su nombre: gallismo. Gallistas, como servidor, sus partidarios.
Otras plumas, de cuyo nombre no quiero acordarme, han divulgado, pontificado y reiterado la exclusiva gestación del toreo moderno por parte de Juan Belmonte. Si bien Juan descubrió el pitón contrario, el toreo sobre los brazos e interrelacionó la tauromaquia con otros ámbitos culturales (escultura, literatur…

El hilo del toreo (II): Javier Cortés y Antonio Bienvenida

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Dos de mayo. Día grande (y festivo) en la Comunidad de Madrid. A bote pronto, basadas en referencias culturales, mi mente refresca varias obras maestras: el tercer título, de la primera serie, correspondiente a los Episodios Nacionales de Benito Pérez Galdós ("El 19 de marzo y el 2 de mayo"). Fuck Godoy, le jodan a Carlos IV y viva Fernandito, Príncipe de Asturias y, para más inri, El Deseado. Si quieren conocer más, acudan a los libros de historia. No pretendo spoilear. Cómo no, también, aquel lienzo de Goya y Lucientes, donde una fila de mamelucos fusila, sin ningún tipo de pudor, a nuestros antepasados de principios del XIX. Imaginen a su tatatatatarabuelo (o lo que toque) sufriendo las penurias de tan devastadora guerra y la ligereza y agrado con la que ciertos politicuchos cargan, de igual manera, contra glorias y miserias de nuestro pasado. Avergonzados, dicen. Sin ánimo de spoilear nuevamente, averigüen información sobre Juan Martín Díez, Luis Daoíz, Pedro Velarde, F…

Pinceladas maestrantes

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Finalizado el ciclo continuado y otorgados los correspondientes galardones, cada aficionado incorpora, a su particular reportaje fotográfico mental, aquellos fragmentos dignos de remembranza con el suceder de las temporadas. "¿Te acuerdas de aquel estoconazo de Menganito?", preguntan. "¡Cómo no! Si estuve allí y aún conservo, como oro en paño, la entrada", respondemos con cierto grado de altivez.
Huelga aclarar, en primer lugar, la imposibilidad de incluir ciertos fragmentos audiovisuales, puesto que no poseo los susodichos archivos. En segundo lugar, la selección obedece a criterio y gusto exclusivamente personal, sin intención de dejarme arrastrar por la corriente de lo políticamente correcto y el agrado a la mayoría.


Resurrección suele ser blanco de grandes expectativas. La magnanimidad y los días de calendario sin celebrar festejo (desde San Miguel) provocan semejante avalancha de esperanzas, finalmente acalladas por la propia inercia de la tarde. Con Ferrera …

Pablo Aguado desempolva a Manolo Vázquez

En el ecuador del cartel sevillano, primera de ciclo continuado y tercera de abono, sucedió lo más destacado de la tarde. Si bien, para apreciar tales detalles, en su adecuado contexto histórico-técnico, se requieren conocimientos previos, la sevillanía de Pablo Aguado (cortó oreja al sexto de la tarde), con esta tanda de frente y a pies juntos, desempolvó un eslabón casi originario de la dinastía Vázquez: Manolo, hermano menor de Pepe Luis, cuya reaparición en los ochenta, junto a Antoñete, trajo, de vuelta, maneras estéticas enterradas y vilipendiadas por la heterodoxia cordobesista.

Evocación al Domingo de Resurrección

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Jesús ha resucitado al tercer día. El azahar, a compás con la estación primaveral, ha florecido afanoso. Es domingo, mas no uno cualquiera. De Resurrección, damas y caballeros. El cerrojo maestrante vuelve a emitir su particular sonido antes que la irrupción de la Banda de Maestro Tejera, finalizando su etapa en Semana Santa y comenzando la temporada taurina. Hace calor en sol y sombra, poblados heterogéneamente por pueblo llano y aristocracia, mostrando esa conjugación contrastada hispalense, tan característica en nuestro acervo festivo-popular (Semana Santa, Feria de Abril y Real Maestranza de Caballería). Jornaleros tostados en el doce, abanicados gracias al programa de mano correspondiente. Señoritos en primera de barrera, con traje a medida y consumición a doce euros en las dependencias internas de este, nuestro bendito y magnánimo coso. Mujeres guapas y elegantes, colindando en las últimas localidades soleadas, a quienes no me importaría solicitar venia para compartir asiento y…

El hilo del toreo (I): Morante de la Puebla

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"Aunque el toreo está en continúa reinvención para adaptarse a las exigencias de los públicos y a las cambiantes condiciones de los toros que se lidian en cada época, existe un hilo invisible que recorre toda su historia desde arriba hasta abajo. Es el hilo del toreo [...] Un hilo que subyace debajo de formas, modas, épocas, tiempos y modos. Un hilo sutil e invisible, como la técnica de los toreros artistas, pero muy resistente. Tan resistente que nunca se rompe".
Con estas palabras iniciales de José Morente, queda sintetizada la teoría creada por el crítico hispano-mexicano Carlos Fernández y López-Valdemoro, también conocido como José Alameda. Fallecido en 1990, con mayor reconocimiento, injustamente, en Latinoamérica que en España, jamás pudo observar a las figuras del toreo actual (exceptuando a Ponce y de novillero), pero, con unos cuantos siglos de historia a cuestas, la tauromaquia a pie descansa sobre esta sabia sentencia de Juan Belmonte: "en el toreo siempre s…

El aficionado puro

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"El aficionado puro, ese camina quedo, para, mira, calla. El aficionado puro parece que mira, pero en realidad no ve. La ilusión de la corrida ocupa su pensamiento y sueña toros bravos, lidiadores expertos, artistas de la tauromaquia. Al aficionado puro, lo primero que le interesa del cartel es la ganadería y la hora de comienzo de la corrida. Los espadas, con ser muy importantes, constituyen un factor secundario en sus motivaciones, pues, toree quien toree, acudirá al festejo en cualquier caso. No suele alentar partidismos y lo mismo elogia hasta la excelsitud la actuación de un torero una tarde, que destruye analíticamente la siguiente. Algunos aficionados, cuando se les pregunta cuál es su torero favorito, se sienten ofendidos por la duda y responden severamente:
– Yo no soy de nadie; sólo del que lo hace.
Su exigencia es que salga el toro íntegro; que la lidia se ajuste a las reglas; que la presidencia cumpla y haga cumplir el reglamento. Si, además, hay toreo bueno, ésa ya s…

Ignacio Sánchez Mejías, en Nueva York

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"Dile a la luna que venga, que no quiero ver la sangre de Ignacio sobre la arena"
Federico García Lorca

Para derribar el manido tópico de barbarie e incultura, sólo necesitamos bucear en la longeva historia de la tauromaquia. Cierto es, por un lado, el surgimiento de espadas desde las capas más llanas y, a veces, analfabetas de la sociedad, pero no podemos negar la importancia de figuras como Juan Belmonte o Ignacio Sánchez Mejías dentro y fuera del planeta de los toros, en interrelación con otros ámbitos culturales.

1927. El peculiar matador abandonó los ruedos por segunda ocasión (anteriormente, en 1922). En plenitud de facultades psicofísicas para practicar la profesión, la hostilidad del aficionado ante sus comparecencias, como ya sucediera con Guerrita o su cuñado Gallito, provocó el abandono de los cosos, no sin contar con la presencia de Rafael Alberti, una tarde veraniega, enrolado en su cuadrilla.
No podemos afirmar el absoluto pensamiento en torero por parte de Ignacio…